La idea no es orginal, ha sido hecha no sé cuántas veces, eso lo sé. Es simplemente ese afán por querer hacerlo en carne propia y ver cómo era capaz de pasar el tiempo por encima de mí como cada año. La verdad es que no sé cómo puede ser tan implacable el tiempo como para llenarnos de achaques, arrugas y canas, si día a día no cambiamos mucho. Bueno, eso creemos. Aquí la evidencia. Así se me fue el 2010, que gracias a Dios, se fue para nunca más volver.
Como detalle curioso, aclaro que el título es simplemente un palíndromo. Les dejo el link de vimeo en donde se aprecia mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario