febrero 25, 2008

Lejos


Un llamada, un mail,  una charla con café, una charla sin café. Todos son buenos preámbulos en definitiva para dar una noticia, independientemente de que tan mala o que tan buena sea según el enfoque o ángulo. Toda una vida puedes voltear a ver a la gente que tienes a tu alrededor y pensar que siempre estarán ahí porque siempre han estado desde que tienes memoria. Y sin más ni más, es la misma vida la que se encarga de acomodar las cosas a su antojo, y es entonces que marca distancias y a esa gente, se la lleva lejos.

Y por fin, te das cuenta de algo. Esa gente ha decidido irse. Ha tomado la elección de distanciarse por un estilo de vida, por un cambio de hábito, por casualidad o por intenciones personales y son precisamente éstas, las distancias infranqueables, no los kilómetros como pensaría cualquiera.

Un día te das cuenta que toda esa gente que veías a tu alrededor ha empezado alejarse por convicción o destino. Y un día, también te preguntas que tal tú hayas contribuido a esa distancia por el mismo motivo.

A veces hablamos de un lugar llamado lejos y no sabemos bien donde queda.

Poppenhauer.

No hay comentarios: