Un llamada, un mail, una charla con café, una charla sin café. Todos son buenos preámbulos en definitiva para dar una noticia, independientemente de que tan mala o que tan buena sea según el enfoque o ángulo. Toda una vida puedes voltear a ver a la gente que tienes a tu alrededor y pensar que siempre estarán ahí porque siempre han estado desde que tienes memoria. Y sin más ni más, es la misma vida la que se encarga de acomodar las cosas a su antojo, y es entonces que marca distancias y a esa gente, se la lleva lejos.
Y por fin, te das cuenta de algo. Esa gente ha decidido irse. Ha tomado la elección de distanciarse por un estilo de vida, por un cambio de hábito, por casualidad o por intenciones personales y son precisamente éstas, las distancias infranqueables, no los kilómetros como pensaría cualquiera.
Un día te das cuenta que toda esa gente que veías a tu alrededor ha empezado alejarse por convicción o destino. Y un día, también te preguntas que tal tú hayas contribuido a esa distancia por el mismo motivo.
A veces hablamos de un lugar llamado lejos y no sabemos bien donde queda.
Poppenhauer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario