febrero 25, 2008

La llamada


Una llamada inusual a las 17 hrs. y una voz bastante alegre me hacía la invitación para desayunar el fin de semana y así poder organizar una buena charla de viejas anécdotas que de tanto que se cuentan parecieran quererse seguir contando como si no se hubieran contado nunca. La llamada era de un amigo, que digo amigo, de un hermano, hermano de vida. Colgamos y quedamos pendientes de concertar hora y lugar.

La llamada llegó a las 20:30 hrs. sólo que ahora el tono de esa voz alegre sonaba desalineada y quebrada.

Quizás un oído o una voz, quizás ganas de irse porque no quería quedarse, quizás confusión y sofocaicón fue lo que provocó el motivo de esa llamada, lo cierto es que muchas veces apesar de todo el esfuerzo dado y apoyo brindado, es difícil viajar en un santiamén a través de la línea telefónica y hasta el encuentro con esa persona, peor más difícil es hacerle entender que si está mal uno, estamos mal los dos y eso no es bueno para un desayuno en fin de semana.

Poppenhauer

1 comentario:

Unknown dijo...

Me gusta tu blog, un saludo