julio 17, 2009

Los imposibles posibles


Uno debería de trabajar a diez minutos de su trabajo,
trabajar sólo ocho horas,

comer comida casera,
poder hacer media hora de ejercicio,
reírse más y enojarse menos,

usar menos hojas de papel y encender menos la luz,

encontrarse más con los amigos y la familia,

escuchar más la música que nos gusta,

decir groserías sólo cuando lo amerite
y
dormir lo que el cuerpo necesite.
Todo esto con un solo fin,
para tener más vida.
Y a falta de no poder hacerlo,
uno debería de empezar a pensar:
¡Total, quién quiere vivir tanto!

No hay comentarios: